El gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo Álvarez, inauguró el proyecto de electrificación rural de Ocoruro, tercera etapa, en la provincia de Espinar con una inversión superior a los 10.6 millones de soles en beneficio de más de 1 500 pobladores de 29 sectores rurales.
La obra no solo permite iluminar viviendas, su puesta en funcionamiento también abre mejores condiciones para las actividades productivas, la educación y la vida familiar, además de contribuir al cierre de las brechas de electrificación rural que todavía afectan a comunidades rurales de la región.
El proyecto, ejecutado por el Gobierno Regional Cusco a través de la Gerencia Regional de Energía, Minas e Hidrocarburos, contempla 40 kilómetros de red primaria, 53 kilómetros de red secundaria, 230 acometidas domiciliarias y 46 luminarias LED para el alumbrado público.
Asimismo, dicha infraestructura permitirá ampliar el acceso a la energía eléctrica en sectores rurales de Ocoruro y fortalecer las condiciones para el desarrollo educativo, social y productivo de la población.
Además, la ejecución de la obra generó oportunidades laborales para la población local, con 12 puestos para personal calificado y 70 para personal no calificado, según la ficha técnica del proyecto.
La inversión se financió con recursos del canon y sobrecanon, bajo la modalidad de administración directa, y forma parte de las intervenciones orientadas a reducir las brechas de electrificación rural en la región.
La intervención alcanza a 29 sectores del distrito de Ocoruro, entre ellos, Ccama, Marquiri y otras comunidades comprendidas en el ámbito del proyecto.
La población también participó en la construcción de su propio desarrollo mediante el aporte de mano de obra no calificada.“No podemos hablar de desarrollo si miles de familias rurales continúan al margen de servicios fundamentales. Gobernar significa asumir responsabilidades y dar respuestas concretas.
Hoy, Ocoruro da un paso importante porque la electricidad deja de ser una promesa distante y se convierte en una oportunidad para sus familias”, sostuvo la autoridad cusqueña en el acto de inauguración.
La autoridad regional, también remarcó que el verdadero valor de la inversión pública se mide por los cambios que genera en la vida de las personas. “Una comunidad rural tiene el mismo derecho al progreso que cualquier ciudad. Nuestros niños, nuestros jóvenes y nuestras familias merecen oportunidades reales”, enfatizó.
Desarrollo agrario.
En otro momento, en una clara apuesta por la equidad social y el fortalecimiento de la agricultura, el gobernante cusqueño efectuó la entrega masiva de mangueras de riego a los pequeños y medianos productores de la región.
Entre las provincias beneficiadas destacan Acomayo, Anta, Calca, Canas, Canchis, Cusco, Paucartambo y Quispicanchi. En la plaza mayor de Kunturkanki (Canas), Werner Salcedo Álvarez, subrayó que dicha entrega no representa un simple acto asistencial, sino un acto de justicia histórica para las comunidades que sostienen la soberanía alimentaria de la región.
"El agua es vida y desarrollo. Hoy entregamos herramientas concretas que permiten a los agricultores defender sus cosechas y consolidar su economía familiar. Hacemos historia con hechos, con trabajo unificado y con la mirada puesta en el bienestar de nuestra gente", enfatizó la autoridad.
