
NOTICIAS CUSCO 28/04/2026: OJO AL DATO, en la región del Cusco se registra 69.8% de vías que no están pavimentadas, afectando la seguridad, el turismo y la conectividad…
El reciente accidente de tránsito registrado en la vía hacia la Montaña de Siete Colores (Vinicunca) dejó daños materiales y ha reavivado la preocupación por las condiciones de transitabilidad en esta ruta turística. De acuerdo con reportes, el hecho estaría asociado al mal estado de la carretera, lo que pone nuevamente sobre la mesa un desafío estructural en nuestra región: fortalecer la infraestructura vial en corredores estratégicos para el turismo y la conectividad rural.
El hecho ha generado inquietud entre transportistas y visitantes, quienes señalan que las condiciones actuales de la vía incrementan los riesgos durante el traslado hacia este atractivo turístico, especialmente en temporadas de alta afluencia y lluvias.
«Este tipo de accidentes pone en evidencia problemas estructurales en la infraestructura vial que requieren una mirada de largo plazo. Cuando las carreteras no reciben el mantenimiento adecuado, aumenta el riesgo en el transporte, se encarece la movilidad, se dificulta el acceso a centros de salud y educación, y se limita la posibilidad de seguir fortaleciendo el turismo en la región», explicó Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
De acuerdo con cifras del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Cusco cuenta con 2,863 kilómetros de red vial departamental. De este total, 864,5 kilómetros (30,2%) están pavimentados (asfaltado y con solución básica), mientras que 1,998 kilómetros (69,8%) corresponden a vías no pavimentadas, es decir, afirmadas, sin afirmar o en condición de trocha.
Recordemos que con vías en buen estado permite reducir tiempos de viaje, disminuir costos de transporte y mejorar la seguridad vial, facilitando además el acceso de la población a mercados y servicios esenciales. En una región donde el turismo es un motor clave de la economía, estas mejoras resultan fundamentales para brindar una experiencia segura y seguir fortaleciendo el desarrollo local.
«Cuando las rutas de la región presentan interrupciones frecuentes, se afecta la llegada de visitantes, la estabilidad de los ingresos locales y la capacidad de los pequeños negocios para sostenerse. Por ello, invertir de manera oportuna en mantenimiento y prevención debe asumirse como una inversión estratégica que protege el empleo, la productividad y la competitividad regional», enfatizó el especialista.

