
NOTICIAS CUSCO 24/06/2026: ¡QOSQO LLAQTA! Churiky wawaykicuna napaycusunki…(Pueblo del Cusco, tus hijos te saludan)… FELIZ DÍA QUERIDO Y AMADO CUSCO INMORTAL…
Pueblo del Cusco, tus hijos te saludan
De sustancial conocimiento para todos los cusqueños, del por qué el ombligo del mundo andino no celebra el 23 de marzo la fundación española por Francisco Pizarro en 1534, un hito de carácter colonial y violento que rompió con el desarrollo del Imperio Inca.
En su lugar, los cusqueños celebramos el 24 de junio como el Día del Cusco para priorizar su identidad andina, su pasado incaico y la herencia cultural del Tahuantinsuyo.
Esta decisión histórica se consolidó en la primera mitad del siglo XX debido a los siguientes factores claves:
Identidad frente a la Colonia: Celebrar el 23 de marzo se percibía como rendir homenaje a la invasión-conquista española. La población y los intelectuales cusqueños preferían conmemorar los orígenes nativos y prehispánicos de la ciudad.
La propuesta de 1944: El historiador y filósofo cusqueño Humberto Vidal Unda lideró un movimiento cultural en 1944 para instaurar oficialmente el 24 de junio como el Día del Cusco.
Reactivación del Inti Raymi: Esa misma fecha fue elegida para escenificar por primera vez en la era moderna la Fiesta del Sol (Inti Raymi), la ceremonia más sagrada del Imperio Inca. La reconstrucción teatral fue escrita por el quechuólogo Faustino Espinoza Navarro.
Facilidades del calendario: El 24 de junio ya era un día no laborable en el Perú porque coincidía con el «Día del Indio» (establecido por el presidente Augusto B. Leguía) y la festividad religiosa de San Juan. Esto facilitaba la asistencia masiva de la población local y de las autoridades de la época.
Al trasladar la conmemoración principal a junio, Cusco transformó su festividad en el mes jubilar, convirtiendo al 24 de junio en el símbolo máximo de orgullo indígena y resistencia cultural ante el mundo.
La primera escenificación del Inti Raymi moderno tuvo lugar el 24 de junio de 1944 en la fortaleza de Sacsayhuamán en el Cusco, marcando la reinstauración de esta festividad incaica tras haber estado prohibida desde el año 1572 por orden del virrey Francisco de Toledo.
Datos clave del evento histórico
Los impulsores: La iniciativa nació del intelectual cusqueño Humberto Vidal Unda. El objetivo principal fue revitalizar la identidad cultural de la región y promover el flujo turístico hacia la Ciudad Imperial.
El guión y el protagonista: El artista y quechuista Faustino Espinoza Navarro escribió el guion teatral moderno tomando como base las crónicas históricas de Garcilaso de la Vega. Además, el propio Espinoza tuvo el honor de encarnar al primer Inca de la era contemporánea, papel que interpretó durante 14 años consecutivos.
El séquito actoral: Debido a la falta de actores profesionales en ese momento para una puesta en escena tan masiva, el séquito del soberano incaico estuvo integrado por jóvenes miembros del Ejército Peruano.
Invitado de honor: La ceremonia contó con la presencia oficial del entonces presidente de la República, Manuel Prado Ugarteche, quien realizaba una visita de Estado al Cusco.

